Ya son nueve los muertos en accidente laboral en Nafarroa

Una vez más, nos concentramos para denunciar una muerte en el trabajo. Han pasado solo 9 días desde la última concentración en la que denunciábamos otra muerte. Y van 8 en Nafarroa y 27 en Hego Euskal Herria en lo que va de año. Un macabro suma y sigue  con un denominador común: la precarización de las condiciones de trabajo como detonante de la siniestrabilidad laboral.

Porque estas muertes no ocurren por una fatal casualidad. El neoliberalismo atroz, la codicia, la persecución del máximo beneficio al mínimo coste, se saldan con nuestras vidas.

No es casualidad que la pérdida de derechos en el trabajo transcurra en paralelo con el incremento de los accidentes laborales. Ritmos de trabajo inasumibles, temporalidad, flexibilidad, falta de formación e información en prevención de riesgos laborales, son el caldo de cultivo perfecto  que explica este incremento.

No olvidamos tampoco que las distintas reformas laborales han sido el germen de nuestras condiciones laborales. Reformas que han perseguido un fin: blindar al sistema capitalista para conseguir el máximo beneficio al mínimo coste.

Nosotras decimos que es un mínimo beneficio a un coste máximo. Porque el beneficio es para unos pocos, y el coste en salud y  calidad de vida, lo pagamos muchas.

Hay otras cifras que resulta muy difícil concretar: las vidas que se cobran dolencias que si bien están relacionadas con el trabajo, no están reconocidas como enfermedades profesionales.

Así mismo, denunciamos la actuación de los gobiernos, tanto del estatal como el de Nafarroa, por cuanto mirando hacia otro lado, implantan medidas que maquillan la sangrante realidad sin buscar soluciones reales.

Que el trabajo no nos cueste la salud, llegar vivas a casa cuando salimos a trabajar, debería ser un derecho reconocido, en lugar de un bonito deseo.

Por eso, porque creemos y sabemos que la situación actual se puede y se debe cambiar, queremos, además de solidarizarnos con familiares y allegados del trabajador fallecido, decir alto y claro, Aquí estamos y Aquí seguiremos mientras  una trabajadora o un trabajador muera en su puesto de  trabajo.