El sindicato de transportistas autónomos Hiru ha participado el sábado 6 de junio en una comparecencia masiva en la que Sare ha mostrado en Arrasate «la voluntad y el deseo» de que la movilización de enero de 2027 en Bilbo «sea la última que tengamos que convocar de forma permanente» tras décadas de reivindicación y avances estos últimos años con el lema «Helmuga, denak etxera!».
Siete meses antes de la movilización del 9 de enero de 2027 en Bilbo por la vuelta a casa de los presos y presas Sare lo ha presentado como “la culminación de toda una trayectoria de movilización social en defensa de los derechos de los presos y presas vascos. Tenemos que conseguir entre todas y todos que suponga la expresión mayoritaria de la sociedad vasca para poner fin a una situación que a todos nos duele y que es necesario terminar». Los portavoces de Sare Nahikari Iturbe y Joseba Azkarraga señalaron que esperan sea “el paso definitivo para que palabras como convivencia y resolución se han realidad, y eso solo será posible con la puesta en libertad de los presos y presas vascos y el respeto a las víctimas de todas las violencias».



El anuncio se presenta como adaptación de la línea de trabajo de Sare, «sin olvidar que nuestro objetivo es continuar trabajando hasta que el último preso/a, exiliado y deportado de motivación política vuelva a sus casas». No ocultan que «es sano y responsable imaginar en un futuro próximo un escenario en que Sare deje de ser necesaria».
Para ello repasaron con datos la situación actual: «Podemos decir con prudencia, pero también con honestidad, que ha cambiado. Hemoscontribuido entre todos y todas a transformar un escenario que durante años parecía inamovible y hoy percibimos que estamos cerrando un capítulo trágico de nuestra historia reciente. Hoy el escenario es diferente. Existen aproximadamente 120 presos y presas, de los cuales cerca del 70% está en tercer grado o con aplicación del artículo 100.2», detallaron, recordando que hace doce años, cuando surgió la red tres años después del fin de los atentados de ETA, había 465 presos y presas dispersados entre más de 50 cárceles de los estados español y francés.
Sare confía en que a lo largo de 2026 y 2027 cambie la situación de los 40 presos que no tienen acceso a las progresiones de grado, siga la evolución positiva que permita la adecuación de Sare a la nueva realidad y sea la última manifestación; «el mejor legado de una red como la nuestra no es perpetuarse, sino contribuir a que desaparezca la injusticia que la hizo nacer. Pensar, a medio plazo, en el final de Sare debe ser, si lo hacemos bien, una victoria colectiva y discreta, como suelen ser las más importantes». En el acto el grupo de Arrasate Des-kontrol interpretó varias canciones que dieron más emotividad a la comparecencia.




