Los sindicatos ELA, LAB, STEILAS, HIRU y ETXALDE que han convocada una jornada de huelga general el 17 de marzo para reivindicar que todos los vascos tengan un salario mínimo digno, reclaman a los partidos que den pasos efectivos para lograr un salario mínimo propio y han criticado la actitud adoptada por PNV y PSE en el Parlamento Vasco en relación con el salario mínimo propio, porque quieren renunciar a su responsabilidad y evitar pasos reales y eficaces en la materia. Asimismo, los sindicatos denuncian que quieren limitar el debate a menciones generales a la negociación colectiva, sin interpelar a la patronal, ni asumir compromisos claros para conseguir las competencias necesarias.
EH Bildu ha presentado una moción que ha recogido algunas reivindicaciones de los sindicatos, que piden por ejemplo interpelar a la patronal para que inicie una negociación y acordar con los sindicatos que en todos los convenios de Euskal Herria se fije un salario mínimo. Al Gobierno Vasco le reclaman, por un lado, que garantice un salario mínimo de 1.500 euros en los empleos financiados con dinero público, y por otro, que se comprometa a negociar con el Gobierno del Estado las competencias necesarias para poder establecer por ley un salario mínimo propio en Euskal Herria.
Los sindicatos insisten en que en los últimos años se ha incrementado de forma importante la precarización laboral y el coste de vida. El salario mínimo establecido desde el Estado no responde a la realidad socioeconómica de Euskal Herria y advierten de que la pobreza entre personas con empleo está cada vez más extendida. Ante esta situación, consideran fundamental establecer un salario mínimo propio que se decida aquí para evitar la pobreza laboral.
Los sindicatos han convocado una jornada de huelga el 17 de marzo para pedir un salario mínimo digno para Euskal Herria de 1.500 euros. En un contexto de estos últimos días en el que sube el gasoil a niveles exagerados, un incremento genérico de los precios durante los últimos años y un estancamiento o contención de los salarios que no se incrementan tanto como los gastos, es evidente que la sociedad en general está perdiendo poder adquisitivo y se está extendiendo la pobreza incluso entre las personas que trabajan pero no les llega para llegar a fin de mes. Por todo ello los sindicatos piden que los sueldos tengan un límite digno por abajo, que nadie trabaje por menos de una cantidad que han cifrado en 1.500 euros.



