Los sindicatos ELA, LAB, ESK, Steilas, Hiru y Etxalde han presentado el 21 de agosto en el Parlamento Vasco 138.495 firmas a favor de un salario mínimo propio en Hego Euskal Herria. Reclaman a los partidos con representación que atiendan la voluntad de la ciudadanía -138.495 personas le han dado su apoyo- y pongan en marcha una iniciativa a favor de un salario propio digno. Todas estas firmas fueron trasladadas al Parlamento Vasco en diez cajas.
Los sindicatos han destacado el «enorme éxito» de la iniciativa, al superar con creces el número mínimo de firmas necesarias para presentar a trámite la iniciativa. Fueron suficientes tres meses. En la presentación de las firmas en el registro, los sindicatos señalaron que ahora es el turno de los partidos políticos con representación parlamentaria, a los que corresponde «escuchar a la ciudadanía» y abrir un debate, y han subrayado que no esperan ningún voto en contra. «Los sindicatos, hemos cumplido con nuestras responsabilidades con la clase trabajadora. Ahora les corresponde a los partidos decidir si aceptan o no, si le dan vía libre o no a la inciciativa. Por lo tanto, les emplazamos a que la apoyen», señaló la responsable de acción sindical de LAB, Oihana Lopetegi.
Los trabajadores vascos han expresado su apoyo inequívoco a la Iniciativa Legislativa Popular que tiene en marcha la mayoría sindical para decidir aquí el salario mínimo propio, ya que han bastado tres meses para superar la barrera de las 100.000 firmas. Para julio ya se habían recogido, pero en el último mes han conseguido casi 40.000 más. Pello Igeregi, responsable de negociación colectiva del sindicato ELA, destacó que cada firma es una «razón para la cohesión social y contra la pobreza»: «138.000 razones para traer a la patronal a negociar y 138.000 razones para aceptar la iniciativa legislativa popular que hemos presentado a los parlamentarios».
La iniciativa ya ha sido presentada en el Gobierno Vasco para que el Parlamento Vasco exija la competencia del salario mínimo tan pronto como sea posible. Asimismo, los sindicatos han pedido a los partidos políticos navarros que pongan en marcha una proposición de ley en el Parlamento de Nafarroa.

Los citados sindicatos pusieron en marcha a comienzos de año una dinámica en favor de un salario mínimo propio con dos líneas de acción:
• La primera, dentro del marco competencial actual convocando a la patronal a una mesa de negociación para alcanzar un acuerdo interprofesional que regulase el conjunto de las relaciones laborales. Tras negarse a constituir la mesa en la primera convocatoria, posteriormente se les presentó una propuesta plenamente viable: un salario mínimo de 1.500 euros. En esa ocasión, tampoco acudieron a ka cita.
• La segunda, una iniciativa para lograr nuevas competencias: la Iniciativa Legislativa Popular con el objetivo de modificar el Estatuto de los Trabajadores y obtener la competencia para establecer un Salario Mínimo Interprofesional propio en Hego Euskal Herria, que arrancó a principios de año ha tenido un recorrido fructífero: “Por cuestiones técnicas, el inicio de la recogida de firmas se retrasó más de lo previsto, y no fue hasta comienzos de mayo cuando comenzamos la campaña. Aun así, en apenas tres meses hemos superado las 100.000 firmas. Ha sido un éxito rotundo. La clase trabajadora ha respaldado de forma masiva esta iniciativa. Pueblo a pueblo, centro de trabajo a centro de trabajo, barrio a barrio, cientos de personas se han volcado en la difusión de la dinámica y la recogida de firmas. Hemos cumplido el reto que nos habíamos marcado, combinando el compromiso de la clase trabajadora con la iniciativa de la mayoría sindical” han señalado los sindicatos.
Aunque los sindicatos tenían otros tres meses para recoger firmas, “llegamos al verano con los objetivos cumplidos y damos por finalizada la recogida de firmas. A finales de agosto las registraremos en el Parlamento de Gasteiz, y el proceso de la Iniciativa Legislativa Popular continuará. En esa fase, los partidos políticos tendrán la oportunidad de pasar de las palabras a los hechos: si realmente tienen voluntad de avanzar hacia un salario mínimo más digno, deben apoyar esta iniciativa. Si el Parlamento le da su respaldo, la propuesta de reforma legal que ampliará los derechos de las y los trabajadores llegará al Congreso”.
Del mismo modo, el Parlamento de Navarra rechazó tramitar la iniciativa legislativa popular. En Navarra también se han recogido miles de firmas para que las comunidades autónomas puedan tener la competencia sobre el salario mínimo y, por ello, los sindicatos han solicitado a los partidos políticos navarros que registren una proposición de ley.
El Gobierno Vasco ha publicado un informe sobre el salario mínimo. El documento pone de manifiesto la necesidad de contar con un salario mínimo propio, pero lo hace desde una visión restrictiva: tanto en lo que respecta a su ámbito de aplicación —proponiendo un mínimo ligado a los convenios— como en la cuantía planteada, que resulta insuficiente. Confebask, por su parte, pretende llevar el debate sobre el salario mínimo a la mesa de diálogo social, mezclándolo con temas como el absentismo laboral. “Queremos dejar claro que la mesa de diálogo social no es el marco para la negociación colectiva, ni el espacio adecuado para debatir sobre el salario mínimo. Hacemos un llamamiento a la patronal: que deje a un lado las excusas y reconozca la realidad sindical de este país. Que dé el paso y se siente en una mesa de negociación real. Y que tenga claro que no estamos dispuestos a debatir sobre propuestas que impliquen recortes en los derechos de las y los trabajadores”.
Los sindicatos también se han dirigido directamente a los partidos políticos: “la recogida de firmas ha dejado clara la voluntad de la clase trabajadora. Ahora ha llegado el momento de decidir si vais a apoyar este movimiento o no. Si decís que es necesario un salario mínimo más alto que el establecido en el Estado, este es el momento de demostrarlo. Hemos dado un paso firme en defensa de los derechos de las y los trabajadores. Y seguiremos en la lucha, hasta que el derecho a establecer un salario mínimo digno esté en nuestras manos”.



