Miles de transportistas bloqueados durante varios días en las carreteras británicas

La situación en las carreteras de Inglaterra es caótica. Miles de transportistas llevas varios días bloqueados en la autopista que se dirige al eurotunel. Jose Ramon Irazabal es uno de ellos. El compañero de Hiru que se encuentra a 15 km de Dover, lleva dos días sin recibir casi comida ni agua; calcula que la cola llegará hasta Londres. El futuro es incierto, no sabe cuando podrá volver a casa, lo que le duele mucho, más en estas fechas navideñas. Las autoridades francesas piden un PCR negativo para poder pasar, pero no saben ni cuando ni donde podrán hacer las pruebas.

El transportista de Elorrio, Jose Ramón Irazabal Gallastegi, cargó en Birmingham el lunes para volver a casa, pero no pudo llegar a la frontera; se encuentra retenido junto a otros cientos de transportistas en la autopista M20 que va desde Londres a Dover. (Por suerte pudo salir del atolladero y comer con sus familiares el día de Navidad)

De los tres carriles uno está ocupado por los camiones que llenan también el arcén, y la policía utiliza el carril central. De todas formas la atención con los que están retenidos no está siendo adecuada según el transportista, en dos días ha recibido una botella de agua, y una vez alubias con arroz. Ni un plato caliente ni un cafe ni nada. Están en la mitad de la carretera sin poder moverse.

El martes a las 6 de la mañana la policía los despertó con sirenas, parecía que la carretera se libraba, pero en dos horas no avanzó más de 300 metros. Nadie les dice nada, se enteran de lo que pasa, más por la información que les transmiten los familiares o los compañeros de la empresa que de la recibida allí por las autoridades. La situación en la que están, le recuerda a “un campo de concentración”, cree que ha sido un encerrona sin precedentes y que se han juntado la nueva cepa del corona virus y la incertidumbre del Brexit, y está muy extrañado porque para el otro lado pasan los camiones que algún día tendrán que volver. “Menos mal que no hace frío”.

Jose Ramon Irazabal ha tenido mala suerte, ya que habitualmente viaja al estado francés. No sabe si podrá pasar las navidades en casa. El, a 15 km de Dover, no tiene muchas esperanzas y se acuerda de los que están más arriba. “Esos lo tendrán mucho peor”