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Sigue el desproposito en el proceso para adelantar la jubilación del transportista

El proceso para que se reconozca la jubilación anticipada de los transportistas es un desproposito, siguen creando falsas expectativas, se acumulan los retrasos y no se cumplen los plazos. El sindicato UGT convocó unilateralmente una huelga general en el sector desde el día 8 de junio que ahora anuncia que lo pospone 15 días hasta el día 22 para no coincidir con la visita del papa Leon XIV.

La posibilidad de adelantar la jubilación en el sector del transporte sigue atascada y no avanza. Una vez que en abril se cumpliera el plazo de seis meses que se dio el Gobierno para reconocer la peligrosidad y penosidad de la actividad del transporte la ministra Elma Saiz señaló que el proceso sigue su curso, no se desestimará por silencio administrativo y que los distintos organismos responsables están todavía evaluando para «ver si concurren las condiciones para aplicar los coeficientes reductores» en el sector. Ese reconocimiento es un paso previo imprescindible para fijar los coeficientes que permitan el adelanto de la fecha de jubilación y calcular el tiempo que se recorta. 

Los transportistas ya están hartos con las falsas expectativas que constantemente están lanzando cada cierto tiempo tanto desde los sindicatos CCOO y UGT, desde la patronal del transporte así como desde el Gobierno. A finales de 2024 parecía que era inminente el reconocimiento de la peligrosidad de la actividad y la aprobación de los coeficientes que regularán el tiempo que se adelantará la jubilación del transportista, pero año y medio después seguimos en las mismas. El Gobierno sigue elaborando informes técnicos que deberán ser validados por la Seguridad Social y la Inspección de Trabajo, luego se pronunciará la Comisión de Evaluación, se abrirá otro plazo para que los interesados presenten alegaciones y entonces se decidirá si el transporte es una actividad peligrosa y los transportistas tienen derecho a la jubilación. 

Los sindicatos mayoritarios en el sector CCOO y UGT participan también en la ralentización del proceso. Justo en octubre de 2024 amagaron con una general huelga del transporte que fue desconvocada tras una reunión con los empresarios del sector. Acordaron pedir conjuntamente al Gobierno que se reconozca la peligrosidad y penosidad de la actividad. Tardaron casi un año en realizar la solicitud. El Gobierno tenía un plazo de seis meses para responder que tampoco ha cumplido.

Sigue la distracción. La última ha sido la convocatoria unilateral por parte del sindicato UGT de una huelga general en el transporte para exigir la anticipación, que ha sido desconvocado por ellos mismos, pospuesto del 8 al 22 de junio “para no entorpecer el viaje del papa Leon XIV”.  

En cambio, Hiru cree que es un tema trascendental que se debe abordar con urgencia, seriedad y responsabilidad. En 2025 fallecieron 22 transportistas que circulaban por las carreteras vascas, es evidente la peligrosidad de la actividad del transporte, está muy claro que a partir de cierta edad la persona pierde reflejos y tiene mucho más riesgo de perder la atención o de sufrir afecciones cardíacas que deriven en un grave accidente con consecuencias fatales para el propio transportistas así como para el resto de conductores que circulan por las carreteras.